martes, 20 de abril de 2010

Fundamento Filosófico del Counseling

Pensamientos como los de estos filósofos son parte de mis creencias, por un lado lo que es el hombre y la forma en que transcurre su vida y por otro el concepto que tienen Sócrates y Aristóteles de “La Felicidad”
Heraclito decía que: “Todo fluye y nada permanece”; el movimiento y el cambio constante son la base de la realidad, del mundo. "no nos podemos bañar en un río dos veces”
Sócrates busca la verdad y la interioridad de las cosas. Aportó el método o mayéutica (dar al luz). Aportó 3 principios:
· “Solo se que no se nada”
· “Conócete a ti mismo”
· “Una vida sin examen no merece ser vivida”
El objetivo de Sócrates es alcanzar el areté: la virtud a que llegaban aquellos que pensaban, decían y obraban de la misma manera.
La noción de felicidad está íntimamente ligada con la valentía, la humildad y perseverancia con que insistía en la búsqueda de la verdad.. La verdad es un eslabón indispensable hacia el descubrimiento y el encuentro con uno mismo, que es la base sobre la que construimos el sentido de nuestra vida.
Para Aristóteles La felicidad es el Bien supremo, el Fin último. Esta es la virtud superior, hay que buscarla por la capacidad más noble del hombre, la razón.
La virtud: Son fuerzas que perfeccionan, hábitos dirigidos por la razón. Tiene que establecer un término medio entre dos extremos, que son malos. Este medio es establecido por la prudencia.
Aristóteles jerarquiza la virtud para alcanzar lo que estaría ubicado en el punto máximo de lo humano: La felicidad. En los texto de su Ética ofrece reflexiones que articulan, por un lado, la felicidad con la sabiduría, pero por otro camino transitan el buen sentido y la prudencia
ANTECEDENTES FILOSÓFICOS DE LA PSICOLOGÍA EXISTENCIAL-HUMANISTA
En las décadas de los cincuenta y sesenta apareció en los Estados Unidos la "psicología humanista" como "tercera fuerza", junto al psicoanálisis y al Conductismo.
De esta manera se intensificó la preocupación por las cuestiones filosóficas existiendo un gran interés por la filosofía existencialista, ésta centra su atención en el análisis y descripción rigurosa de la existencia o modo de ser del hombre en el mundo (existencia individual), esta existencia se asigna únicamente a las personas no a las cosas. La tesis fundamental del existencialismo es que la existencia precede de la esencia, es decir, el hombre no posee una esencia como algo determinado, sino que la va construyendo durante su existencia a través de su libertad (García y García 1996).
Algunos exponentes de esta corriente son:
Soeren Kierkegaard
Filósofo y teólogo danés, frente a la verdad objetiva exaltadora por el idealismo y el cientifisismo, este afirma que la verdad es la subjetividad. Sostuvo que ser individuo es lo más propio e intimo del hombre, de ahí su valor absoluto. En su obra estadios en el camino de la vida, propuso, para el despliegue de la individualidad, un proceso en tres etapas: 1) estadio estético; 2) estadio ético y 3) estadio religioso. El paso de un estadio a otro no se realiza intelectualmente sino vitalmente, mediante una "conmoción existencial", en la que el hombre se encuentra frente a la nada existencial.
Martin Buber
Pasa por un filósofo de la religión, representante de primera línea y organizador del judaísmo centroeuropeo. En la época confusa advierte a los hombres azotados por el miedo vital que no busquen la salvación en el individualismo erróneo (que glorifica la soledad) ni el colectivismo (que deja que se diluya la propia responsabilidad en el colectivo). En su obra Yo y Tu, él expone así su concepto de la "dualidad del ser humano", siendo esta la esencia fundamental del mundo: orientación y realización, bueno y malo, espíritu y materia, forma y contenido, ser y convertirse en, vida y muerte, llegan sin embargo a la unidad sólo si el ser humano se confronta con las polaridades y no intenta alejar del mundo las tensiones a ellas vinculadas.
Karl Jaspers
Lo que le interesa es el hombre, es decir la ocupación consigo mismo; a demás le interesa el "cómo" del comportamiento humano más que el "por qué". Estudio medicina para abarcar al ser humano como un todo y para conocer el límite de las posibilidades humanas en vez de dividir al hombre en sus partes. Una vez que el hombre busca en sí mismo conocerá sus límites.
Martin Heidegger
En su obra el ser y el tiempo analiza la existencia humana, ya que el hombre es el único ser capaz de preguntar acerca de sí mismo. El ser humano se encuentra existencialmente en el acto de decidir o elegir, por un lado a:
1. Nivel formal, el ser humano se encuentra en cuanto tiene un margen de libertad de movimientos que lo posibilitan, y
2. Nivel de contenido, el ser humano se encuentra en cuanto él tiene que ser, tiene la tarea de tener que decidir y elegir.
Sastre humanismo existencialista.
Precisamente una de las obras más conocidas de Sartre se titula “El existencialismo es un humanismo”, al final de la cual nos indica en qué sentido se debe entender su filosofía como un humanismo: no es humanista en el sentido de que admire a la humanidad por las producciones o valores de algunos hombres concretos, ni porque considere que el hombre es el más perfecto de todos los seres. Este humanismo no es correcto, pues, por lo demás, nunca podremos estar seguros de la altura moral del hombre del futuro. El que Sartre reivindica es otro: es humanismo porque es una filosofía de la acción y de la libertad: la dignidad humana está en su libertad, que es la categoría antropológica fundamental, y gracias a la cual el hombre siempre trasciende de su situación concreta, aspira al futuro sin estar determinado por su pasado, se traza metas y en este trazarse metas construye su ser; de ahí que el existencialismo sea también una doctrina de la acción; además es una teoría para la cual el único universo es el universo humano; esto quiere decir que la esfera de cosas con las que el hombre trata no están marcadas o influidas por algo trascendente, ni por la naturaleza misma; la esfera de cosas que atañen al hombre depende de su propia subjetividad; no hay otro legislador que el hombre mismo.
La fenomenología tiene por objeto de estudio los hechos mismos que se manifiestan en la realidad. Propiamente es una metodología para llegar al conocimiento de la esencia, despojando al fenómeno de los elementos extraños que proceden del exterior o del sujeto que conoce.
Edmundo Husserl
Es el máximo exponente, se opuso tanto al intelectualismo idealista como al empirismo naturalista; describió el psiquismo humano como una relación con el mundo y señala una psicología fundamentada en lo intencional e intersubjetivo, trato de descubrir el sentido de la experiencia humana por medio de conceptos como son: la orientación de la conciencia sobre objetos intencionales (análisis eidético), la distinción de una conciencia explícita o potencial, la introducción de una reflexión radical e intuitiva que permite hacer conscientes los lazos del mundo físico, social y cultural. Las corrientes filosóficas de la filosofía existencialista y de la fenomenología, si bien se desarrollaron paralelas en el tiempo, lo hicieron en principio independientemente una de otra.
Niestche
Cuando Nietzsche afirma que Dios ha muerto, afirma que han muerto los fundamentos (Idea, Dios, Razón), es la muerte del monoteísmo cristiano y la metafísica dogmática, para quienes hay un solo dios y una sola verdad. Para Niestche la enfermedad de occidente comienza con Platón, el cristianismo y el judaísmo. Es sumamente crítico de cristianismo de su ideal ascético, sujeto despojado.
La cultura occidental esta basada en la afirmación del dualismo platónico: este mundo sensible e imperfecto y el otro mundo: suprasensible y perfecto, fundamento de aquel.
Critica la dualidad de “Acá y Allá” Este mundo suprasensible no es mas que una ilusión, una fantasía construida como negación del mundo sensible, única realidad para Nietzsche Recurrir a un mundo suprasensible lo considera como una reacción anti-vital, una negación de la vida. Niestche acusa a la moral platónica-cristiana de antinatural, por ir en contra de los instintos vitales. Una moral trascendente, que no gira en torno al hombre sino en torno a Dios, de esa manera rechazando la naturaleza del hombre, lo que significa un rechazo general de la vida.
La muerte de Dios es una gran posibilidad para crear libremente sus valores y dotar de sentido al mundo sin necesidad que tengan un respaldo divino o trascendente.
A partir de la muerte de dios, el hombre necesita crear nuevos valores que no estén sustentados por un fundamento, deben crearse desde el abismo, desde una situación de riesgo. El hombre por venir, el superhombre, es un hombre seguro, independiente y muy individualista, afirma a la vida incluso el sufrimiento y el dolor que conlleva la existencia humana. Sostenía que todo acto o proyecto humano está motivado por la voluntad de poder.
Nihilismo
Nihil = nada, los nihilistas creen en la nada y los escépticos no creen en nada, podemos decir que Nietzsche no es ninguna de las dos cosas.
Los nihilistas niegan el valor de la vida. Platón era nihilista, la idea como perfección niega la vida. A partir de la muerte de Dios y ante la imposibilidad de crear nuevos valores, aparece el hombre nihilista, animado por la “voluntad de la nada”. este hombre es incapaz de afrontar su existencia con esfuerzo creador, reflejando así el síntoma mas alarmante de una decadencia vital de nuestra especie.
Nietzsche dice que si la critica negativa de determinados valores tradicionales no va acompañada de un optimista fe en las virtualidades que tiene el hombre, caeremos fatalmente en el escepticismo que denigra al hombre arrojándolo en las garras del nihilismo. Nietzsche postulara la vida como factor en torno al que se constituye la realidad. El sujeto es fundamentalmente vida y no conciencia y pensamiento. El hombre designa nombres a las cosas (concepto)
Concepto de la verdad según Niestche
La realidad no es algo estático, permanente, inmutable, ni la consecuencia de ello.
Para Nietzsche la verdad, será el producto de una construcción social.
La Voluntad es la verdadera esencia de la realidad, ésta no es mas que la expresión de la voluntad: “ser es querer...ser”.
La realidad es devenir, cambio y no está sometida a otra determinación de su propio querer, no quiere “esto o lo otro”, sino su propio querer.
Es una voluntad libre y absoluta, “voluntad de poder”, una voluntad vital, expansiva, dominante. A esta nueva concepción de la realidad corresponde una nueva concepción de la verdad. La verdad no reside en el juicio ni en la adecuación del intelecto con el objeto. Todos los juicios son falsos en la medida que consisten en una congelación de un aspecto de la realidad mediante el uso de los conceptos. Siendo la realidad cambiante no puede dejarse encerrar por los conceptos que son inmutables y estáticos. Los conceptos no sirven para captar lo real, ni los juicios para expresar la verdad de lo real. Por medio del concepto nunca se llega a la verdad. No será una verdad única ya que el cambio de lo real, no está exento de contradicciones. Ya que la expresión de la verdad se realiza a través del lenguaje, y este es un instrumento poco útil para reflejar la verdad de lo real, construirá un nuevo lenguaje, buscando en la metáfora, en la alusión, en la ironía elementos útiles para forzar el nuevo sentido de la palabra.
Según Nietzsche la verdad es una hueste en movimiento de metáforas, metonimias, antropomorfismos; una suma de relaciones humanas que han sido realzadas, extrapoladas y que después de un uso prolongados un pueblo las considere firmes, canónicas y vinculantes. (un acuerdo de paz, una convencionalidad)
El lenguaje
El origen del lenguaje no sigue un proceso lógico y todo el material sobre el que y partir del cual trabaja y construye el hombre la verdad “no procede de la esencias de las cosas”
Los diferentes lenguajes ponen en evidencia que con las palabras jamás se llegará a la verdad. La “cosa en sí” (esto sería la verdad) es totalmente inalcanzable.
El hombre se limita a designar las relaciones de las cosas con respecto al hombre y para expresarla apela a metáforas
El concepto tiene un valor representativo, pero siendo lo real un cambio, el concepto es un modo general y abstracto de captar la realidad, y por ello nos aleja de lo singular y concreto, nos aleja de la realidad.
El concepto no es más que una metáfora de la realidad.
La filosofía tradicional ha olvidado el carácter metafórico del concepto y ha pretendido encontrar allí la esencia de las cosas. En la relación existente entre el pensamiento y el lenguaje que lo expresa a medida que el valor de los conceptos es falsificado por la metafísica tradicional queda falsificado el valor de las palabras y el sentido que se las usan.
En el cuento de Borges, Funes el memorioso podemos ver el concepto del lenguaje que tenía Niestche (ver anexo)
¿Qué son los valores?
Los valores constituyen un tema que preocupan a los seres humanos desde siempre. Muchos autores coinciden en que los valores no son fácilmente definibles, ya que tienen diferentes significados según el contexto en qué se piensen. En una concepción naturalista se puede decir que éstos tienden a preservar la supervivencia humana. En los linderos de la ética, los valores se expresan como “lo bueno”, lo que muchas veces depende del juicio del que habla y se vuelve un concepto subjetivo (Treviño, 1990).
Una, entre muchas definiciones que hablan de los valores, definen al valor como: algo libremente elegido de entre alternativas después de considerar las consecuencias de cada alternativa, que es actuado repetidamente hasta convertirse en patrón de conducta, que da dirección y significado a la vida (Smith, 1977:14). Es necesario distinguir entre valores e indicadores de los mismos. Los indicadores son expresiones de un valor; las metas, ideales, aspiraciones, intereses, actitudes, uso del tiempo, del dinero, etcétera, indican un valor subyacente. Los valores se encuentran en todos los modos de ser. Las personas tienen algo que les hace valiosos para alguien, por lo que no podría haber valores sin personas. En consecuencia, éstos tienen una dimensión personal y subjetiva y siempre deben estar subordinados a los seres humanos (Ocampo, 1998). Las personas eligen y rigen su vida de acuerdo con la jerarquía de valores que han ido adquiriendo a lo largo de su vida. Esta escala no es exactamente igual entre un individuo y otro, ya que depende en gran parte de los condicionamientos pasados, de su medio ambiente y de su educación (Raths, 1976).
Valores personales: Respeto por la libertad humana, dignidad, responsabilidad, compromiso, amor, verdad, diálogo, apertura a otros valores.
Valores académicos: Libertad de enseñanza, excelencia académica, diálogo interdisciplinario, claridad y profundidad en los conocimientos, aprendizaje significativo.
Valores sociales: Justicia social, conciencia de problemas sociales, solidaridad, formación social humanista.
Mónica Arbe

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