viernes, 25 de junio de 2010

Modernidad y Posmodernismo

M.C Nicolás Castañeda Lomas

Introducción
A mediados del presente siglo inicia un debate en el mundo de las ideas, en el campo del saber (en la ciencia y en la filosofía), del arte (pintura, escultura, literatura, poesía, música, cine, etc.), de la arquitectura, de la economía, de las relaciones sociales y políticas entre los actores sociales, en los diferentes medios de comunicación y en general en todos los campos de la sociedad, que se manifiesta como la principal crítica de toda una época histórica en que la humanidad había buscado frenéticamente sobre la base del desarrollo científico, tecnológico y artístico lograr el progreso económico, moral y social para toda ella. Sin embargo por causas internas
Respecto a dicha polémica, existen dos grandes posiciones:
Por un lado está la posición de los autores de la posmodernidad, la cual representa una critica a la modernidad y plantean que su descomposición es inevitable. Dicha alternativa de polémica está avalada por una gran cantidad de autores que van desde Nietzsche, Heidegger, Gehlen, Gadamer, Giddens, foucault, Derrida, Foster, Jameson, Lyotard, Vattimo y otros. Su planteamiento central, es que la crisis de la modernidad ha traído el fin de la historia y de los meta relatos, los mismos que en el posmodernismo son reemplazados por diversas historias y relatos, el fin de las grandes ideologías, de la verdad, de la ciencia, de dios, del hombre, de la cultura, y del sentido. La posmodernidad sustituye a la cultura por multicultura, a la universalidad y el monosentido por la pluralidad y el multisentido en todos los campos de la vida del hombre.
Una segunda posición es la que sostienen autores como Habermas en el sentido de que el proyecto de la modernidad no ha concluido, que no se ha completado aún, y por tanto es necesario seguir apoyándolo. Plantea que dicho proyecto apunta a una nueva vinculación diferenciada de la cultura moderna con una práxis cotidiana que todavía depende de herencias vitales pero que no puede dejarse al tradicionalismo. Esta nueva conexión que plantea, sólo pueda establecerse cuando la modernización social sea guiada en dirección diferente.
Dentro de esta misma posición, aunque argumentada en forma diferente, encontramos el planteamiento de Touraine, a quien le interesa más que nada demostrar, cómo el modernismo ha separado al sistema, de sus propios actores. Señala que la modernidad en las economías liberales, expresada como estrategias de empresa, han profundizado las diferencias y ha separado a el mercado de la cultura, lo que ha llevado a una disociación del progreso y la cultura, y, a la generación, por tanto, de la multiculturalidad. Plantea la necesidad de definir a la modernidad en forma distinta, sobre todo buscando unificar lo que la posmodernidad separa; el sistema y los actores.
En el presente artículo, se trata de abordar las características distintivas del modernismo, su proyecto y las manifestaciones de su crisis. De igual manera la aparición del posmodernismo sus distintas manifestaciones, sus pretensiones y sus propuestas.
LA MODERNIDAD
Su definición y características:
Sobre el término moderno, dice Habermas que se ha utilizado desde el siglo X para distinguir un presente de una determinada época antigua, para diferenciar lo viejo de lo nuevo. No está de acuerdo en reducir el uso del término sólo al renacimiento, sin embargo la mayoría de los autores posmodernos se refieren a la modernidad clásica a partir precisamente de la Ilustración.
Foster, dice que el modernismo es una construcción cultural que se basa en condiciones específicas y que tiene un límite histórico ( desde inicios de la Ilustración hasta mediados del presente siglo cuando la misma idea de modernismo se empieza a cuestionar).
La Ilustración Francesa se apoyaba en la ciencia moderna y en el progreso constante del conocimiento, por lo que a partir de él se producía el avance infinito de lo económico, lo social y lo moral.
Touraine plantea que la modernidad dominó hasta antes de la sociedad industrial. La caracteriza como la lucha contra el pasado, contra el régimen antiguo y contra las creencias religiosas.
En este sentido, la modernidad significó la sustitución del dogma religiosa por la razón y por el dogma de la racionalidad, representa todo aquello que desapareció cuando la práctica y la experiencia sustituyeron a la esperanza y la fe.
La modernidad significó negar el universo sagrado y el agotamiento de la imagen de la sociedad entendida como un lugar de correspondencia entre las instituciones y los actores, socializados tanto por la familia como por la escuela, es decir, que la modernidad significó la destrucción del sistema feudal-religioso y sus actores. De hecho, el aspecto que más le interesa a Touraine al tratar el tema de la modernidad, es demostrar como esta separa al sistema y a sus actores.
Afirma que en el modernismo las empresas son actores que desbordan los Estados nacionales y el ámbito económico en el sentido de que se constituyen en centros de decisión política y que forma parte de los tres elementos que caracterizan esta etapa de la vida, junto con el consumo de masas y con la comunicación de masas, los mismos que caracterizan al mundo del deseo la racionalidad instrumental. Es decir que para él, la modernidad se mantiene.
Critica a la teoría funcionalista o institucionalista que presentó a la empresa con fines económicos, administrativos o sociales, como realización de la racionalidad instrumental, capaz de crear correspondencia entre las reglas de funcionamiento y las conductas individuales y colectivas.
Basándose en la sociología de la organización, define a la empresa como entidad de estrategia más que de administración, lo que le permite una mejor adaptación a una dinámica compleja, de conflictos y de cambios. Situación que va de acuerdo con el planteamiento de que la idea de sociedad se encuentra reemplazada por la de mercado en las sociedades hiperindustriales.
Asegura que la sociedad industrial liberal no está dominada por los conflictos sociales, sino que más bien describe un flujo incesante de cambios, donde se sustituye la explotación por la exclusión y donde queda reemplazado un modelo de funcionamiento por una estrategia de cambio.
El liberalismo extremo, es para él la línea avanzada del modernismo y es ahí donde se desarrolla la cultura posmoderna. Pero es también aquí mismo donde se produce el mayor número de excluidos. Dice que en esta sociedad sólo perduran dos aspectos: la lucha por el dinero y la búsqueda de la identidad, los problemas sociales quedan relegados y perduran los no sociales (los del individuo y los del planeta).
Sin embargo, esta visión que presenta a la sociedad como un mercado no busca explicar las conductas ni comprender la cultura de los excluidos. El liberalismo sólo abarca una cara de la modernidad, a la de la acción y del cambio, se separa de la otra que representa a la identidad divorciada de toda acción social, a las comunidades, a las etnias, a los guetos, a las contraculturas que se caracterizan por lo que no hacen, es decir, por no tener empleo o por estar fuera del sistema, por ser marginados y excluidos.
Las sociedades industriales liberales, no sólo son sociedades de cambio y de estrategias de mercado, sino que también son sociedades de inmovilidad, de marginación, de anomia, de comunidades y de etnias, individuos que ante la exclusión reconstruyen su identidad partiendo (o más bien regresando) de su origen.
Cuando la sociedad se convierte en mercado y la economía es un conjunto de estrategia de empresa y cuando el actor es un no actor, el sistema ha quedado completamente separado de sus actores. Esa disociación completa de la racionalidad instrumental hecha estrategias de mercado móviles y las comunidades encerradas en sus diferencias, según Tourain, define a la posición posmoderna.
En ese sentido señala, que la historia de la modernidad es la historia del surgimiento de actores sociales y culturales que se apartan cada vez más de la modernidad como definición concreta del bien (Touraine; 1985, 177).
Vattimo trata de relacionar el planteamiento de Nietzsche del eterno retorno con el del rebasamiento de la metafísica de Heidegger en el posmodernismo.
En base a estos dos autores define a la modernidad "como un fenómeno dominado por la idea de la historia del pensamiento, entendida como una progresiva "iluminación" que se desarrolla sobre la base de un proceso cada vez más plano de apropiación y reapropiación de los "fundamentos", concebidos como "orígenes", de suerte que las revoluciones teóricas y prácticas, de la historia occidental se presentan y se legitiman por lo común como "recuperaciones", renacimientos o retornos" ( Vattimo; 1986, 10).
Aquí está presente la idea de la superación que entiende al pensamiento como un desarrollo progresivo, donde lo nuevo es lo valioso.
Para Habermas, la modernidad representa la exaltación del presente, una aceleración en la historia y una discontinuidad en la vida cotidiana.
En el ramo del arte, la nueva modernidad estética del dadaismo y el surrealismo, significo para él la preferencia por lo transitorio y lo efímero, sobre lo estable y permanente. Esto es explicable porque ese nuevo arte significaba la ruptura con las reglas y con la estética establecidas, a su vez la realización de nuevas experiencias, búsqueda y experimentación de nuevos estilos. La modernidad se revela contra la tradición y sus funciones normalizadoras (propias de la edad media).
Lyotard señala - refiriéndose a la modernidad en el campo de la ciencia - que la ciencia aunque de origen se encuentre en conflicto con los metarelatos, para legitimar sus reglas del juego y a sí misma, requiere un discurso de legitimación, el cual se lo da la filosofía, la misma que también constituye un metarelato. En ese sentido, la ciencia moderna requiere de los metadiscursos para legitimarse, se legitima a través de los metadiscursos, a través de la historia. Situación ante la cual la posmodernidad en este mismo campo, permanece incrédula, no cree en los metarelatos como la base de la legitimación del saber.
La modernidad es la época de la historia, de los grandes relatos, de las amplias ideologías, de la verdad universal, del progreso, del desarrollo artístico, cultural y del desarrollo científico y tecnológico.

Su proyecto
Dice Habermas que el proyecto de la modernidad ( de la Ilustración) consistió en los esfuerzos por desarrollar la ciencia objetiva, una moralidad, leyes universales y un arte autónomo. Así como el desarrollar las potencialidades cognitivas de cada una de estas partes, con la intención de aprovechar esa acumulación cultural para el enriquecimiento de la vida cotidiana, para la racionalización de la vida del hombre, para el bienestar de la humanidad.
El proyecto de la modernidad, entonces, fue el de aprovechar el desarrollar las esferas de la ciencia, de la moralidad y del arte en beneficio de la humanidad. Le interesaba fundamentalmente el progreso constante del conocimiento y de la tecnología, a partir de las cuales se presentaría el progreso económico y el bienestar social y moral de la humanidad. Es decir, que el carácter instrumental de la modernidad estuvo presente desde sus inicios.
Además, la modernidad es la época de la historia, del incesante progreso y superación, que, a través del racionalismo que lo caracterizaba, asociaba y prometía para el hombre, la razón y el placer.
Sin embargo la sociedad no logró ser totalmente racional ni el progreso económico alcanzó para toda la humanidad, no cumplió con su proyecto ni con sus promesas. La modernidad amplió más aún las diferencias entre los pudientes y los marginados, separó, como dice Touraine, al sistema de sus actores.
Un punto de vista contrario al cumplimiento del proyecto modernista es el de Habermas, que sostiene que no se debe abandonar a la modernidad y su proyecto, que ésta no se ha cumplido.

La ruptura o crisis del modernismo:
Todos los autores aquí aludidos coinciden en que el modernismo entra en crisis a partir de la segunda mitad de siglo XX y que dicha situación crítica alcanza su cima en los años sesenta.
La crisis del modernismo tiene diversas manifestaciones de acuerdo con los diferentes autores:
Para Foster la crisis se presentó como una rebelión de culturas exteriores ( refiriéndose a la emergencia de nuevas culturas) y una ruptura de culturas interiores ( culturas tradicionales).
Para Krauss, la ruptura se da en la escultura, cuando esta deja de estar orientada a un punto de vista cultural y empieza a existir como un campo expandido de formas estructurales.
Para Douglas, la ruptura con el modernismo se da cuando la superficie uniforme de la pintura es reemplazada por la textura, propia de las imágenes posmodernistas.
Según Craig Owens, la crisis del modernismo inicia cuando aparece el discurso feminista que había permanecido marginado y reprimido (Foster, 1985; 13-14).
Para Jamerson, la ruptura se da cuando existe la imposibilidad de que se produzcan estilos nuevos y por lo tanto las producciones culturales son imitaciones de los originales. Expresa que el pastiche y sus diferentes manifestaciones en las diversas artes es una expresión de ruptura de la modernidad.
Para Habermas, de igual manera, el fin del arte moderno es en los años sesenta, cuando el espíritu de la modernidad estética empezó a envejecer y ya no pudo responder como antes, cuando se experimentó el fin del arte moderno, cuando las vanguardias dejan de ser creativas.
Para Touraine, la modernidad concluye cuando dejamos de definir una conducta o una forma de organización social por el lugar que ocupa en el eje tradición-modernidad. Salir de la modernidad, para él significa que se dejan de explicar los hechos sociales por el lugar que ocupan en una historia, que tienen un sentido y una dirección. Esto ocurre a finales de los años sesenta.
Señala que la crisis de la modernidad llega a su cima cuando la sociedad se aparta de todo principio de racionalidad y cuando los actores sólo tienen referencias culturales, comunitarias o individuales para su integración a la sociedad.

LA POSMODERNIDAD
¿Qué es y cómo se manifiesta la posmodernidad?
Pero, ¿qué es la modernidad? ¿una nueva práctica contemporánea ? ¿un nuevo estilo de vida? ¿un nueva etapa o época histórica? ¿es la continuación de la modernidad en la misma línea y por lo tanto representa lo nuevo? o ¿es algo completamente diferente a ella?
Precisamente a partir de que el propio término de la modernidad se pone en cuestión, empieza a acuñarse el de la posmodernidad como una crítica a la racionalidad y al progreso modernista.
De esta manera, el posmodernismo significa en primer lugar una actitud crítica a una situación que no resultó ser como se había proyectado,
Rosalind Krauss y Duglas Crimp, definen al posmodernismo como una ruptura con el campo estético del modernismo, en este sentido significó una revolución en el arte, una búsqueda de nuevas y variantes formas de expresión artísticas y por tanto la generación de nuevos gustos y sentidos estéticos.
Federic Jameson, plantea que el momento posmoderno es un nuevo modo de espacio y tiempo, donde la sociedad a partir no de la generación de nuevos estilos, sino de imitaciones de ellos, vive continuamente en constantes presentes perpetuos.
Para Craig Owen y Kenneth Frampton, el posmodernismo se empieza a manifestar como un declive de los mitos modernos del progreso y de la superioridad, cuando la realidad social producto del modernismo constituye su propia negación.
Para Touraine, lo que define a la posición posmoderna, es la disociación completa de la racionalidad instrumental hecha estrategias (empresas de tipo liberal) en mercados móviles por un lado y por el otro las comunidades encerradas en su diferencia. La separación casi total del sistema y sus actores. Para él, la posmodernidad disocia lo que la modernidad había asociado, es decir el progreso y la cultura.
Según Vattimo, la posmodernidad además de representar algo novedoso respecto a lo moderno, también representa la disolución de la categoría de lo nuevo y por lo tanto de la del incesante progreso como una experiencia del fin de la historia. De esa manera, la historia como un proceso unitario, queda disuelta y da pie a la existencia y validez de diferentes historias y relatos que rescatan el carácter local y particular de la realidad.
Vattimo, dice que el post (pos) de la posmodernidad, indica una despedida de la modernidad, puesto que se quiere sustraer de la lógica del desarrollo y de la idea de la superación.
Considera que para la definición y existencia del posmodernismo fueron necesarias dos condiciones: el fin del dominio de Europa sobre el resto del mundo y el desarrollo de los medios de comunicación que le dieron la palabra a las cultural locales y minoritarias. A partir de las cuales también queda patentizado el fin del universalismo y el advenimiento del multiculturalismo.
Para Lyotard, hablando del campo del saber, en las sociedades posmodernas, se pierde la función narrativa o el metarelato como elemento fundamental de legitimación de la ciencia. En las sociedades posmodernas predomina una pragmática de las partículas lingüísticas, existen en ellas muchos diferentes juegos del lenguaje, se da pie al determinismo local más que al determinismo universal y globalizador. Mientras que en el modernismo predomina la conmensurabilidad y la determinabilidad de todo, en el posmodernismo se capacita para soportar lo inconmensurable y desarrolla la sensibilidad para la diferencia.
Plantea que en las sociedades informatizadas, industrializadas o posmodernas, el saber científico como una clase de discurso, tiende a mercantilizarse, es decir, que a partir de la separación del saber y el sabiente, se genera un mercado del saber, donde se distinguen proveedores y usuarios del conocimiento, productores y consumidores de conocimiento como mercancía. Además de la generación de una informatización de la sociedad, es decir, mensajes ricos en información y fáciles de descodificar.
En otro orden de ideas, Lyotard se refiere al problema de la legitimación del saber científico. Por legitimación entiende que "es el proceso por el cual un "legislador" que se ocupa del discurso científico está autorizado a prescribir las condiciones convenidas para que un enunciado forme parte de ese discurso, y pueda ser tenido en cuenta por la comunidad científica" ( 1990; 23).
Plantea que la legitimación tiene que ver con lo que él llama los juegos del lenguaje. La ciencia o el saber científico constituye un juego del lenguaje concreto, diferente a los demás, con sus propias reglas, es más denotativo que prescriptivo. Es un juego del lenguaje que se relaciona con los demás y que también da lugar a la formación de profesiones y de instituciones. Los enunciados de la ciencia representan las jugadas, las mismas que se ajustan al marco de las reglas generales de ese juego del lenguaje que son únicas y diferentes a los demás.
También afirma que en la posmodernidad, la ciencia juega su propio juego, que no puede legitimar a los demás juegos del lenguaje, pero de igual manera los ortos tipos de juegos no pueden legitimar a la ciencia.
Este planteamiento le sirve para plantear que el laso social es precisamente un aspecto lingüístico, donde no sólo existe un tipo de lenguaje o un metalenguaje con un carácter universal, sino una serie de ellos.
Para él, los grandes relatos (como la filosofía) y el principio del consenso están excluidos de toda legitimación de la ciencia. Más bien son los pequeños relatos y el disenso los que permiten que un conocimiento sea legitimado. Las reglas de la ciencia no son metaprescriptivas, es decir no son las únicas, sino que existe la heterogeneidad de reglas y por lo tanto la disensión y no el consenso, la diferencia y no la igualdad. En todo caso el consenso debe ser local y no general.
En general el posmodernismo significa la destrucción del reino de la técnica y de la racionalidad instrumental.

Sus pretensiones
Jameson plantea que el concepto del posmodernismo como un concepto priorizador, tiene como función la de correlacionar la emergencia de nuevos rasgos en la cultura con la emergencia de un nuevo tipo de vida social y de un nuevo orden económico.
En general el posmodernismo busca deconstruir al modernismo en todos sus campos, desestructurarlo, abrirlo para poder analizarlo, con la intención no de destruirlo, sino de reeditarlo, de reestructurarlo, de construirlo de una nueva forma, de romper con sus viejas reglas y hacerlo a otras distintas, ajustarlo a las nuevas condiciones, abrir su sistema que había permanecido cerrado.

La crítica de la posmodernidad:
La crítica fundamental que se le hace al posmodernismo tiene que ver con el uso del prefijo post y con una situación contradictoria.
Touraine plantea que la crítica principal a la posmodernidad es que recurre a una definición histórica, es decir, al post para designar un movimiento cultural que rompe con el historicismo.
La objeción que Vattimo le pone, es que la posmodernidad es contradictoria, pues se dice que estamos en un momento ulterior respecto a la modernidad y darle a este hecho un significado decisivo, presupone aceptar la idea de historia con sus corolarios los conceptos de progreso y superación. Se coloca a la posmodernidad en la línea de lo moderno considerándolo como lo nuevo y al superación.

CONCLUSIONES
En general el posmodernismo que invade todos los ámbitos de la vida de las nuevas sociedades, significa la ruptura con todo aquello que se había establecido como la forma universal, como los modelos o patrones generales en todos los campos a los que toda las sociedades se habrían de ajustar, en ese sentido se plantea que el posmodernismo significa el fin del sujeto, el fin de la historia, el fin de las ideologías. En su lugar predomina, se reproduce y pone de moda la existencia de la diferencia, de tomar las cosas por su particularidad, por sus características y valores distintivos.
Ahora predomina el particularismo y no el universalismo que caracterizó a la modernidad.
En ese sentido el posmodernismo representa toda una nueva etapa en la vida del hombre donde predomina de alguna manera una mayor libertad para la actividad humana, pues aquí no se está sujeto a arquetipos o modelos generales de acción. La libertad y lo específico adquieren un nuevo valor en la vida de los hombres y las sociedades.

BIBLIOGRAFÍA
* Foster, Hall (1985); Introducción al Posmodernismo en Hall Foster La posmodernidad, Kairos, Barcelona.
* Habermas, Jürgen La Modernidad un Proyecto Incompleto
* Lyotard, Jean-Francois (1990); La Condición Posmoderna red editorial * *Touraine, Alain (1995); Crítica de la Modernidad, FCE, México.iberoamericana, México.
* Vattimo, Gianni (1986); El Fin de la modernidad. Nihilismo y Hermenéutica en la cultura posmoderna, Gedisa, Barcelona.

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